A
Giuliano Salvatore
Tengo un hermano que me llena la panza y suple el vacío que arroja la distancia, él, a veces, cree que esto no es posible, él, tiene su propio vacío y cree, a veces, que no le será posible llenarlo.
Es necio mi hermano, no maneja el tiempo, se enrolla en los hilos invisibles de los argumentos; usa zapatos horribles mientras fuma y mezcla el café con la cerveza después de siestas interminables en las tardes húmedas del caribe.
Mi hermano tiene la mirada más dulce del mundo, yo veo a través de sus ojos y lloro ante su imagen aparecida en sueños.
Nos tomamos 15 días de diferencia para nacer, lo hicimos bajo el mismo signo y ambos vinimos al mundo con este vacío en la panza, que a veces, creemos no poder llenar.
